Como propuesta de ambientación de la fiesta de música electrónica HEX Barcelona, creamos una escultura colgante con variación de luces para ejecución en directo.
El diseño tomaba la connotación mística a la cruz de HEX y se adaptaba a las características de la arquitectura de la sala.
La instalación de 6 metros de diámetro colgaba en el centro de la sala del Razzmatazz y combinaba acero y luces led procesadas en vivo.